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Enero

20minutos | Miguel Ángel Aguilar: "El periodismo se anticipó a la Transición en muchas cosas"

Jueves, 13 Enero 2022
Publicado en Presentaciones
  • El periodista atiende a 20minutos por el 50 aniversario del cierre del Diario Madrid por parte de la dictadura franquista.
 

El despacho de Miguel Ángel Aguilar es amplio, lleno de libros por los cuatro costados, y él, de hablar tranquilo, los consulta cuando tiene alguna duda que resolver, cuando quiere puntualizar una respuesta o cuando busca sumar un dato a una explicación. Aguilar atiende a 20minutos entre esas paredes con motivo del 50 aniversario del cierre del Diario Madrid por parte de la dictadura de Francisco Franco, y habla de la libertad de prensa, de la relación entre el periodismo y la política y de cómo han cambiado ambos con el paso de los años.

¿Qué era y qué implicaba para la sociedad el Diario Madrid?

Era un periódico vespertino, como Informaciones y como Pueblo, que era de los sindicatos. Informaciones estaba sostenido por cuatro bancos. Y el Diario Madrid surgió en 1939, quince días después de la entrada en Madrid de las fuerzas franquistas y que se improvisó sobre los talleres de El Heraldo de Madrid, que fue incautado como fueron incautados otros. Esa estructura se le fue entregado a un periodista furibundamente franquista, Juan Pujol. Después pasó a manos de un grupo que tenía al frente, en 1966, a Rafael Calvo Serer que nombra director a Antonio Fontán. Es el intento de explorar hasta dónde se puede llegar con la ley de prensa de Fraga, que había salido en marzo de 1966.

¿Y qué sucede con esa ley?

Se considera un gran avance porque deroga la anterior, dictada en plena Guerra Civil y que decía que la prensa era un elemento al servicio del Estado. Había censura previa y también el Estado podía imponer la publicación de textos o de editoriales. Era una doble llave. Eso acaba formalmente con la nueva ley de Fraga. En teoría es la libertad, pero en artículo 2 establecía un sistema de sanciones que podía dictar directamente el Ministerio. Y se sancionaba a las empresas pero además también podían sancionar a los periodistas y tres sanciones te incapacitaban para tener un puesto de dirección.

 
 

¿Y qué pasó?

Que el Diario Madrid en la exploración de esos límites pereció. La enemistad del régimen se la ganó por falta de calor en el elogio a Franco. No soportaban nuestra falta de entusiasmo con el régimen. Y además era un sitio donde las fuerzas de oposición (la universidad o los obreros) tenían acogida.

 

 

Usted cuando cierran el diario era corresponsal en Londres. ¿Cómo vive aquella fecha del 25 de noviembre de 1971?

Me había ido hacía unos meses y habíamos dejado establecida la sociedad de redactores del periódico, que tenía que ser consultada en la línea editorial y en caso de venta del diario. Me voy a Londres y en octubre nos vemos con el ministro de Turismo, que era Alfredo Sánchez Bella, y era evidente que estábamos en vísperas del cierre del periódico. Ya había sido cerrado en 1968 por cuatro meses por un artículo titulado 'Retirarse a tiempo: no al general De Gaulle', que aquí se entendió como 'Retirarse a tiempo: no al general Franco'. En 1971 nos dice que el periódico se va a cerrar porque hay algunas irregularidades en los accionistas. Le pedimos que no cerraran, pero no valió para nada. Recuerdo la desolación de la gente, nos quedábamos completamente descolgados.

 

 

En 1971 quedaban cuatro años para la muerte de Franco. ¿Hay alguna sensación de que la dictadura agoniza?

No. La sensación de agonía de la dictadura se establece cuando cunde la sensación de agonía de Franco. Es más, cuando se hablaba sobre qué pasaría después de Franco algunos franquistas establecían que después de Franco, las instituciones. Pero eran unas instituciones caducas. Sabíamos que el régimen no era prorrogable, pero no sabíamos cuánto le quedaba a Franco.

 

 

Entrando ya en la democracia, ¿el periodismo ha ido avanzando a la vez que la sociedad?

Se influyen mutuamente, pero no van sincronizados. El periodismo se anticipó a la Transición en muchas cosas, y luego, a veces, ha sido una rémora. A veces se cumplía con el periodismo aquello de que la naturaleza copia al arte. Hablábamos de partidos políticos cuando no los había, por ejemplo. Luego en muchas ocasiones ha sido esclavo.

 

 

¿Es el periodismo el cuarto poder?

El cuarto querer y no poder. Tiene una capacidad de modificar la vida pública, pero no es indeterminada y no está garantizada. En ocasiones deja de cumplir con eso.

 

 

¿Ahora se hace mejor o peor periodismo?

Se hace mejor y se hace peor, conviven. Además de la calidad puramente propia de la materia están las ventaja que ofrecen los avances tecnológicos. Entre Voltaire y la aparición del teléfono o de las redes sociales hay mucha diferencia que acorta la distancia entre los hechos y su difusión pública. Esto hace que la gente ya sea también emisora de lo que observa. Ahora bien, esas modificaciones no son en absoluto garantía de mejora.

 

 

¿Qué piensa cuando ahora se banaliza el término censura?

Es verdad que hay una banalización. A mí que no me digan que las cosas no han cambiado, porque ha cambiado: ahora no se cierra un periódico. Y yo he estado procesado por escribir artículos.

 

 

Si tuviera que dar un consejo a un estudiante de Periodismo, ¿cuál sería?

Que nada sustituye la inmersión en los acontecimientos

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